miércoles, 5 de diciembre de 2012

MANIFESTACIÓN 6 DE DICIEMBRE, 12 HORAS, SOL - CIBELES – NEPTUNO

El artículo original lo podéis leer en Insurgente aquí.

"Ahora, cuando se percibe con claridad que las clases dominantes utilizan la crisis como coartada para arrebatarnos todo y dejarnos reducidxs a la categoría de esclavos, y cuando el movimiento popular ha identificado con lucidez al Congreso de los Diputados como fuente de las decisiones que nos aniquilan, la manifestación del 6 de diciembre, contra la Constitución de 1978, tiene una especial importancia...."

MANIFIESTO COORDINADORA REPUBLICANA DE MADRID. 6 DICIEMBRE 2012

El 6 de diciembre el rey heredero directo de Franco, que juró los Principios del Movimiento Nacional, festejará con sus súbditos – el Gobierno y los Diputados - en el Congreso el aniversario de la Constitución.
El Régimen instaurado en la Transición estableció una Constitución coronada (nunca mejor dicho) por una monarquía corrupta heredera del Régimen más sangriento que ha conocido nuestra historia, en la que los derechos sociales son una tomadura de pelo, las libertades fundamentales no están garantizadas (como estamos viendo) – entre ellas de forma destacada el Derecho de Autodeterminación de los Pueblos - y en el que galopa la corrupción política, institucional y empresarial como en la Dictadura.
La crisis y la forma brutal en que la burguesía y sus gobiernos están descargándola sobre las clases populares dejan al descubierto a qué clase social sirvió y sirve todo este engranaje que tanto se han esforzado en ocultar durante más de tres décadas.
Por si fuera poco, hace un año, PSOE, PP y las derechas nacionalistas, aprobaron una reforma constitucional que establece que “el pago de la deuda y sus intereses tendrán prioridad absoluta sobre cualquier otra partida de gasto”.
Ellos mismos y el capital al que representan son los que destinan nuestro dinero a recatar bancos, se llevan los capitales a paraísos fiscales, evaden impuestos, y privatizan masivamente empresas y servicios públicos.
Las actuales generaciones de jóvenes que no tienen más horizonte que el paro, la precariedad, la ausencia de derechos laborales, de servicios públicos y la represión claman con toda la razón contra unos pactos de los que no formaron parte y reclaman su derecho a construir su propia historia.
Ahora, cuando se percibe con claridad que las clases dominantes utilizan la crisis como coartada para arrebatarnos todo y dejarnos reducidxs a la categoría de esclavos, y en el  que el movimiento popular ha identificado con lucidez al Congreso de los Diputados como fuente de las decisiones que nos aniquilan, la manifestación del 6 de diciembre, contra la Constitución de 1978, tiene una especial importancia.

Es hora de decir ¡Basta ya! Y de ejercer nuestra soberanía como pueblo.

No vale lamentarnos por la destrucción de un “estado de bienestar” que nuca tuvimos, ni es suficiente luchar sólo por unos derechos que, quienes nos dominan, jamás nos darán.
Es preciso saber que no importa el partido que nos gobierne, sino la clase social que ejerza el poder.
Es imprescindible unificar las luchas parciales en torno a un Programa compartido que incluya
No al pago de la deuda ilegítima y de sus intereses.
Ruptura con el entramado político-institucional de la Transición: No a la Constitución 1978, por la III República, separación iglesia-estado, derogación de la legislación antiterrorista y el Derecho de Autodeterminación de los Pueblos.
Propiedad social de la riqueza, los recursos y los servicios públicos. Planificación democrática de la economía.
Reforma agraria y soberanía alimentaria. Plena cobertura social paradxs e inmigrantes.
Paralización desahucios y vivienda social. Plenos derechos para las mujeres, aborto y planificación familiar en la sanidad pública.
Desmantelamiento de las Bases y del Escudo Antimisiles. Salida de la OTAN.

Sin objetivos claros y un Programa compartido seremos masas fácilmente manipulables por quienes están dispuestos a todo, menos a perder su poder.
Pero para para constituirnos como pueblo soberano es, además, indispensable encarnarnos en la Memoria de las generaciones que nos precedieron y dieron su vida y su juventud en la lucha contra una barbarie semejante a la que la misma clase a la que se enfrentaron nos conduce. Necesitamos su fuerza y su ejemplo para la tarea ineludible que tenemos delante: construir un mundo nuevo.

Contra la constitución monárquica
No al pago de la Deuda
Por la III República.

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